Génova 5 ha supuesto un reto apasionante.
Por un lado rehabilitar un edificio de 1920 con todos los retos constructivos que suponen “estrenar” un viejo edificio. Todo nuevo e invisible: estructura, instalaciones sofisticadas, carpinterías,… Reto también de construir bajo el edificio tres plantas sin pilares en las que se sitúan los automóviles que descienden por un ascensor de vidrio. Y consideramos parte del reto técnico, que todo esté definido, que la desviación económica sea cero.
Por otro, proponer un nuevo modelo residencial. Las viviendas grandes de la época y del barrio, se trasforman en apartamentos de lujo amueblados para alquiler por cortas temporadas.
En el estudio nos repartíamos entre el interiorismo cuidadoso de edificio, mobiliario y portal, acabados interiores de los apartamentos, cuidar complejas cimentaciones o estructuras postesadas, diseñar fresados, pero también, el nuevo marco legal y urbanístico para este nuevo modelo residencial.






